edificio sano poliuretano

El aislamiento de la envolvente garantiza un edificio sano

La correcta configuración de la envolvente es básico para garantizar la salubridad y confort del interior de los edificios. Estas deficiencias son más acuciantes en las estaciones de verano e invierno, en las que las condiciones climáticas ponen de manifiesto las debilidades o ausencias de aislamiento en la vivienda.

Para garantizar dicho confort, el RITE establece unas condiciones interiores en verano de 23-25ºC y 45-60% de humedad relativa, y en invierno de 21-23ºC con una humedad relativa 40-50%. Aunque también se deben tener en cuenta los aspectos establecidos en la regulación en cuanto a transmitancia térmica, estanqueidad y ventilación.

Un buen aislamiento térmico: clave para la salubridad y el confort

La eficiencia energética en la edificación exige que la mayor parte del confort se obtenga gracias a la propia construcción: forma de los cerramientos, los materiales utilizados y orientación del edificio. La elección de los sistemas de aislamiento supone un punto fundamental para conseguir un edificio sano y sostenible.

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Comparativa de materiales aislantes

Si comparamos la conductividad térmica de los principales materiales nos encontramos que los aislantes como los sistemas de poliuretano son los que ofrecen un mejor aislamiento gracias a sus bajísimos niveles de conductividad.

Material Conductividad térmica
Ladrillo 0,49-0,87 W/m·K
Bloque de hormigón 0,35-0,79 W/m·K
EPS 0,031-0,050 W/m·K
Lanas minerales 0,031-0,045 W/m·K
XPS 0,029-0,033 W/m·K
PUR 0,022-0,028 W/m·K

Aunque las diferencias entre poliestireno expandido, poliestireno extruido, lanas minerales y sistemas de poliuretano (PUR) sea de pocos decimales, pueden representar una diferencia de varios centímetros de espesor que para obtener una misma resistencia térmica.

Aislamiento y hermeticidad

Además del aislamiento térmico, una buena edificación debe contar con la hermeticidad necesaria: si el edificio no está correctamente sellado seguiremos perdiendo energía, lo que afectará directamente a la salubridad y el confort de sus ocupantes.

La problemática del gas radón

La envolvente de un edificio no sólo afecta al confort interior y al gasto energético. Existen problemas de salud relacionados con la infiltración de partículas no deseadas al interior, como es el caso del gas radón.

La exposición al gas radón tiene graves consecuencias para la salud. Se estima que entre el 3-14% de los casos de cáncer de pulmón estarían relacionados con la inhalación de gas radón según la OMS.

Para evitar que el gas radón contamine el espacio interior se dispone de dos métodos: la ventilación y la instalación de una barrera anti-radón. Varios estudios han demostrado que las barreras anti radón son los métodos más efectivos para evitar la infiltración de este gas

Teniendo en cuenta todos los factores anteriormente tratados: el aislamiento térmico, la hermeticidad y la protección frente al gas radón; podemos concluir que los sistemas de poliuretano ayudan a tener “edificios sanos”.