Filtración radón edificio

¿Cómo accede el gas radón al interior de un edificio?

Desde el punto de vista de los edificios saludables, estamos desarrollando unos artículos sobre el gas radón para observar cómo el radón puede ser peligroso para la salud si se acumula en el interior de las edificaciones. ¿Cómo llega a acceder este gas al interior de nuestras viviendas y otros edificios?

En el documento descargable adjunto a anteriores artículos de esta serie, ¿Dónde estamos expuestos al gas radón?, resumimos cuáles son los puntos de acceso más comunes del gas radón a espacios interiores: suelos en contacto con terreno afectado, materiales de construcción o incluso fuentes de agua contaminadas.

Una vez identificado por dónde accede el gas radón al interior de un edificio, es fundamental entender el cómo y el por qué.

¿Cómo accede el gas radón al interior de un edificio?

El principal acceso del radón a un edificio es por la envolvente del edificio. Un diseño o ejecución incorrectos de las soluciones constructivas en la envolvente, o una mala elección de los materiales implicados en la estrategia de aislamiento, permiten que el gas se cuele a través de cualquier hueco que haya quedado al descubierto (infiltraciones de aire no deseadas).

Estas vías de acceso pueden darse en cualquier elemento de la envolvente: suelos, fachadas, cubiertas, etc. Podemos resumir diciendo que el acceso del gas radón al interior de un edificio se debe a una falta de aislamiento estanco del mismo.

Al ser el aire el elemento que transporta las partículas de radón, son necesarias las barreras al aire en la envolvente de los edificios. Este concepto que es utilizado en entornos relacionados con las casas pasivas y los edificios de energía casi nula, tiene una función fundamental en el entorno de edificios saludables.

Estrategias de la envolvente de un edifico que propician la infiltración de radón

  • Ausencia de sistemas de aislamiento

Una gran parte de las edificaciones construidas no cuenta con un sistema de aislamiento en su envolvente. En consecuencia, las infiltraciones de aire no deseadas son mayores y se propician situaciones como un mal comportamiento energético del edificio o filtración de contaminantes externos.

  • Aislamiento térmico no contínuo

La elección de un material de aislamiento térmico que crea juntas de ejecución entre sus planchas, facilita la infiltración de aire entre dichas juntas. Los encuentros entre diferentes elementos son especialmente conflictivos (pilar-forjado, fachada-forjado, etc.)

  • Elementos auxiliares en la ejecución de soluciones constructivas

Si componentes de la envolvente del edificio, como el aislamiento térmico, no son contínuos serán necesarios una serie de elementos auxiliares que complicarán la ejecución y el mantenimiento de la obra. A más juntas de ejecución, mayor facilidad de entrada para los agentes y partículas no deseadas (como el gas radón).

Analizamos diferentes soluciones aislantes

Haz click aquí o en la siguiente imagen para recibir en tu email el documento “El radón en la edificación: ¿Cómo accede el gas radón en un edificio?” donde hacemos una comparativa de diferentes aislantes desde el punto de vista de la estanqueidad de un edificio.Comparativa solucion costructiva LANA vs PU

Conclusión sobre cómo accede el gas radón en un edificio

Como indican en la web de la American Cancer Society:

Hay ciertos materiales de construcción que protegen más contra el radón y que pueden ayudar a reducir la exposición en las partes en las que los niveles de radón son más altos.

¿Por qué no usar soluciones constructivas y materiales que cumplan con una protección frente al radón y eviten que éste se infiltre en los edificios?

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